Tipos de harina de trigo: cuál usar para pan, pizza y repostería

No todas las harinas de trigo se comportan igual. La misma receta puede dar un pan esponjoso o uno pesado, o un bizcocho tierno o uno correoso, solo por cambiar de harina. La diferencia principal está en la cantidad de proteína, que determina cuánto gluten puede formar la masa.

La proteína y el gluten

Cuando la harina de trigo se mezcla con agua y se trabaja, dos de sus proteínas forman una red elástica llamada gluten. Esa red atrapa los gases de la fermentación y permite que el pan crezca y mantenga su forma.

Cuanta más proteína tiene una harina, más gluten puede desarrollar. Eso es bueno para el pan, que necesita estructura, pero no para un bizcocho o una galleta, que deben quedar tiernos.

Los principales tipos

Tipo de harinaProteína aproximadaUsos habituales
Pastelera o para ponqué7–9 %Bizcochos, ponqués, galletas tiernas
Común o de todo uso10–12 %Uso general: tortas, galletas, algunos panes
De fuerza o panadera12–14 %Pan, pizza, masas de fermentación larga
IntegralVariable, suele superar el 12 %Panes integrales, mezclas con harina blanca

Los nombres cambian de un país a otro y no siempre coinciden con estos rangos, así que conviene fijarse en el dato de proteína más que en el nombre del paquete.

Cómo saber qué harina tienes

La forma más práctica es mirar la tabla nutricional del paquete. Los gramos de proteína por cada 100 g de harina equivalen, en la práctica, al porcentaje de proteína. Una harina con 12 g de proteína por 100 g tiene alrededor de un 12 %.

Si la tabla nutricional está expresada por porción, divide la proteína entre los gramos de la porción y multiplica por 100 para obtener el porcentaje.

La harina integral

La harina integral conserva el salvado y el germen del trigo. Aunque suele tener bastante proteína, las partículas de salvado cortan la red de gluten, por eso los panes 100 % integrales suelen ser más densos. Además, absorbe más agua que la harina blanca.

Muchas recetas combinan harina integral con harina de fuerza, por ejemplo en proporción 30 y 70, para ganar sabor sin perder demasiado volumen.

La harina y el agua

Las harinas con más proteína y las integrales absorben más agua. Si cambias una harina común por una de fuerza en la misma receta, es posible que la masa quede más firme de lo esperado. En ese caso, puedes aumentar el agua poco a poco. La calculadora de hidratación te ayuda a llevar la cuenta de cuánto has añadido.

¿Puedo hacer pan con harina común?

Sí. Muchos panes caseros se hacen con harina de todo uso y quedan bien. La diferencia se nota más en panes de hidratación alta o fermentación larga, donde la harina de fuerza aguanta mejor. Si solo tienes harina común, usa una hidratación algo más baja y amasa bien.

¿Puedo hacer una harina pastelera en casa?

Una aproximación habitual es sustituir parte de la harina común por fécula de maíz, que no tiene gluten. Por ejemplo, retirar alrededor del 15 % de la harina y reemplazarlo por maicena, y tamizar la mezcla varias veces. No es idéntica a una harina pastelera, pero da migas más tiernas.

Cómo conservar la harina

  • Guárdala en un recipiente hermético, en un lugar fresco y seco.
  • La harina integral se enrancia antes por el aceite del germen. En climas cálidos, conviene guardarla en la nevera.
  • No mezcles harina nueva con la antigua en el mismo recipiente.